Desarrollar desde cero.
Antes de poner a la venta una aplicación así, tendrías que armar 12 planes de 28 días, grabar 20 ejercicios con una persona real, editar cada uno a velocidad normal y en cámara lenta, grabar la voz del instructor, programar el entrenamiento con conteo y descansos y adaptar todo al celular.
Un proyecto de este tamaño cuesta varios miles de dólares entre profesional de educación física, estudio de video, locutor y programador — y meses de espera. Mientras tanto, la oferta sigue en el papel.






































